La Satán piensa en su redención a través de este acto. No piensa que no merezca el infierno, pero siente algún alivio en la condena Divina.
Simetrías de la vida, para Armando su amor es una misión: sacarla de esos lugares y situaciones que hacen que ella se vea horrenda, inmunda y con un corazón oscuro. Armando busca también su propia redención, a través de este rescate.
Son dos seres que se encuentran en la vida a través de un designio que los supera, se eleva por sobre sus propios hermetismos y durezas.
Para Armando la vida era una lucha constante desde sus épocas de estudiante, militante político, enemigo de la violencia, aunque siempre apasionado. Había visto suficiente horror con sus propios ojos. La vida de Armando también había tomado un curso de dureza exterior, por infelicidad o porque la contabilidad no daba más que para eso. Sentía que en el amor hacia La Satán había un acto de reparación con su propia vida y sus propios errores.
Dos mundos diferentes se acercan, más allá de la religiosidad y catolicismo de La Satán y el agnosticismo de Armando, los dos se perciben como dignos de este acto superior.
Unamuno comparaba la condición humana con la de “cangrejos encerrados en dura costra”: con la carne adentro y el hueso afuera.
“Vas a libertar a tu hermano porque siente que hace él esfuerzos por libertarse, o porque te llegan sus quejas, y las quejas son deseo de verse libre, y el deseo de verse libre es principio de libertarse; y cuando él siente que empiezas a querer libertarle, redobla sus esfuerzos por hacerse libre, y redoblas tú los tuyos. Le oyes arañar el muro de su prisión, y empiezas a golpear en él desde afuera, y cuando oye tus golpes, golpea él, y tu arrecias y él arrecia, y vais, él desde adentro, y tú desde afuera, trabajando en una misma obra. Y es lo más consolador, que mientras golpeas en su costra, como lo haces con la tuya, tanto trabajas por romper la de él como por romper la tuya propia, y él a su vez , mientras golpea en la suya , da golpes en la tuya. Y así toda redención es mutua. “

Armando, Candela La Satan, cangrejos, Condena Divina, Culpa, Esquirlas de la Satan, Hermetismos, Iglesia matanza, Infelicidad, Infierno, Libertad, Redención. Colcar cabezas como trofeos, Violencia
ResponderEliminarLa redención es una cambio profundo de la vida, un giro en la esquina del vivir, en el preciso momento en que te das cuenta que el pasado tiene que dejar de aferrar tu presente. Allí uno se mira en el espejo de uno mismo, se para en si mismo y lanza un grito que desgarra el silencio de los fracasos. En ese preciso instante, en que decides olvidarte de tu pasado es que tu propio perdón comenzó con el trabajo de redención. Si uno no sacude sus culpas como si fueran pulgas que muerden tu piel, sigues sangrando por el recuerdo y el recuerdo es el pasado y el pasado es tu fracaso. La Satán supongo como buena católica cree en el infierno, el demonio y el castigo y tambien en un Dios terrible y vengativo, tan vengativo como ella cuando en el rostro de un joven adolecente que debe asesinar, imagina a "aquel" el que mancilló su vida
ResponderEliminar